El gran amor de Diana de Gales ¡al fin habla!
Ha causado asombro que el Dr. Hasnat Khan, el cardiólogo pakistaní que fue el gran amor de la princesa Diana de Gales, que había guardado silencio y un gran respeto por la relación que los unió, concediera una larga entrevista a un periódico inglés. Pero Hasnat —quien ya no vive en Inglaterra, sino en una pequeña ciudad de Pakistán, donde se ha radicado después del divorcio que acabó con su corto matrimonio— por alguna razón ha querido aclarar las declaraciones oficiales que se vio forzado a hacer durante la investigación sobre Diana, que hizo el año pasado Lord Stevens. Y cuando el mayordomo Paul Burrell volvió a declarar recientemente —en la nueva investigación que está teniendo lugar en Londres— que ‘el gran amor de la vida de la Princesa fue el Dr. Hasnat Khan, y lo de Dodi Al-Fayed fue un romance que duró apenas 30 días y no tuvo gran importancia, pues era mayormente para darle celos a Hasnat’, el agobiado médico prefirió hablar.
Más grueso, con el pelo más gris y, según unos amigos, ‘siempre con aire cansado y no recuperado de la muerte de Diana’, Hasnat ha hablado, pero no ha dicho cuánto quería a Diana o cuánto ella lo quería a él. Aunque ha dejado entrever que la relación que los unió, la que terminó a comienzos del verano de 1997, cuando él decidió romperla, fue muy seria y duró más de 2 años.
Ahora sabemos que el hombre a quien Diana llamaba Mr. Wonderful (Señor Maravilloso) guarda un lindo recuerdo de ella. ‘Diana era una persona cálida y muy generosa. Nunca la vi como princesa, sino como era ella, una mujer normal’.
Poco antes de terminar con Diana, porque él no se veía compartiendo su vida con una mujer tan famosa, Hasnat había dicho (según confirmó el padre de él años más tarde) que si se hubieran casado, la vida hubiera sido muy difícil, porque ‘somos seres que venimos de diferentes planetas. Yo vengo de Marte y ella de Venus. Y el matrimonio hubiera terminado en un fracaso’. Y convencido de ello, aunque Diana había incluso hablado con un ministro anglicano sobre la posibilidad de que los casara en secreto en Londres —lo que tanto Burrell, como el propio Hasnat confirmaron en la corte de justicia— el médico terminó la relación en junio de 1997.
Todo había comenzado en 1995, cuando Diana lo conoció en el Royal Brompton Hospital de Londres, mientras ella visitaba a un amigo que se recuperaba de una operación de corazón que el Dr. Khan le había realizado. Y poco a poco fueron tejiendo una amistad ‘muy espiritual y profunda’, que se convirtió después en amor mutuo, y que llevó a Khan a pasar muchas noches en el apartamento de la Princesa en el palacio de Kensington. Por su parte, Diana, cuando sus hijos estaban con el príncipe Carlos, pasó muchos fines de semana en el pequeño apartamento del médico en el barrio de Chelsea, donde cocinaba y lo atendía como una perfecta ama de casa.
’Diana era una mujer que amaba la vida y tenía grandes cualidades’, ha dicho Hasnat, quien ahora tiene 48 años y dejó Inglaterra en noviembre de 2007, para establecerse cerca de su familia en Jehlum, donde practica medicina. ‘Ella hizo un trabajo maravilloso ayudando al prójimo en todo el mundo. ¡Era lo mejor de ella! Su gran corazón y deseo de ayudar’.
Por años, los mejores amigos de la Princesa, igual que el mayordomo Burrell, han repetido que la relación con Hasnat la llevó con absoluta discreción, porque quería complacerlo en todo, y la familia de él, que es profundamente religiosa, no aprobaba que se hubiera enamorado de ella. Diana estaba tan deseosa de vencer los obstáculos y las dudas de Hasnat, que cuando en una ocasión el médico le dijo que ‘la única oportunidad que podría haber de un futuro feliz entre nosotros sería que viviéramos en mi país’, Diana exploró la posibilidad de mudarse allí. Y en 1996 viajó a Pakistán a ver cómo vivía allí su amiga, la millonaria inglesa Jemima Goldsmith (casada entonces con Imran Khan, uno de los líderes políticos del país, del que después se divorciaría) y a conocer a la familia de Hasnat, lo que hizo vistiendo un shalwar kameez con velo, como señal de respeto a la religión musulmana de su novio secreto. ‘Ella la pasó muy bien cuando estuvo aquí’, recuerda ahora Hasnat. ‘Disfrutó al conocer a mi familia y tomar el té con ellos, y creo que también le gustaron las costumbres. Mi familia es algo excéntrica, ¿sabe usted? Y a ella le divirtieron ciertas cosas que después comentamos’.
¡Pero nada convenció al médico! Y aunque la relación continuó, en junio de 1997, él rompió con Diana, la que, según su amiga Rosa Monckton, ‘se sintió desesperada y muy dolida. A los pocos días conoció a Dodi y encontró en él un consuelo y la forma de darle celos a Khan, ¡precisamente con un hombre musulmán!’.
¿Algo curioso? Que antes de ir a Pakistán, Diana le hablaba a Burrell y a sus amigas de la posibilidad de mudarse allí con Hasnat, quien quería abrir un hospital en su país, pero cuando regresó del viaje nunca más habló de esa posibilidad. El mismo Hasnat mencionó esto en la entrevista. Fue como una aceptación entre ellos —sin palabras— de que la mudada a Pakistán nunca tendría lugar. ¿Se daría cuenta la Princesa de que era un sueño imposible? ¿Que ella no sería feliz tan lejos de sus hijos y de su país? Según Rosa Monckton así fue, ya que ‘para Diana lo más importante eran sus hijos, e incluso durante aquel último crucero me llamó desde el barco para decirme que los echaba de menos, y estaba deseando regresar a Londres para abrazarlos’.
En la última investigación londinense, la Monckton declaró: ‘Dodi era el hombre que Diana necesitaba en aquellos momentos. Educado, muy gentil, que la complacía y la hacía sentir como una reina; pero dos semanas antes de su muerte, en unas vacaciones que ella y yo compartimos en Grecia, antes de que Diana regresara al yate de Dodi para el último viaje, no dejaba de hablar de Hasnat y de que todavía tenía esperanzas de que él recapacitara y pudieran volver. Nunca perdió esa ilusión’.
En la entrevista, el Dr. Khan revela que su matrimonio con una joven musulmana de 29 años, llamada Hadia Sher Ali, de ascendencia afgana —con la que se casó en una suntuosa boda en Pakistán en el 2005— solo duró 18 meses, y quedó roto en noviembre de 2007. Amigos del médico explican que la chica nunca pudo sobrellevar la sombra que el recuerdo de Diana ejercía sobre su matrimonio. Hasnat dijo que las razones de su separación matrimonial ‘son múltiples, pero no deseo hablar de ellas. Por supuesto, si estuviera aún casado, nunca hubiera hablado a la prensa por respeto a mi esposa’.
Hasnat no ha hablado de la muerte de Diana (aunque fue invitado y estuvo en el funeral de la Princesa en la Abadía de Westminster). ‘No me gusta hablar de las personas que he querido, y soy leal a ella. Se han dicho muchas cosas desde 1997 y es injusto, porque ella no está entre nosotros para decir la verdad’, dice discretamente.
¿Y el futuro? ¿Qué desea Hasnat Khan del futuro? Cuando termine la nueva investigación, Hasnat desea ‘que todo quede en el pasado y dejen descansar la memoria de Diana, y dejen en paz a aquellos que la querrán siempre. Trato de seguir adelante con mi vida, pero es difícil… ¡el pasado siempre vuelve, una y otra vez!’.
Fuente: esmas.com




