George W. Bush pide más recursos para guerras Irak y Kabul
ST. LOUIS.- El presidente George W. Bush pidió ayer formalmente, en un acto en San Luis, Misuri al Congreso de Estados Unidos que apruebe fondos por 70,000 millones de dólares para las campañas militares de Irak y Afganistán para principios de 2009, cuando su sucesor entre en funciones.
La medida incluye un paquete de 770 millones de dólares suplementarios a la ayuda para enfrentar la escasez de alimentos y la disparada de los precios que han generado más hambre, además de airadas protestas en todo el mundo.
El pedido tiene lugar en momentos en que una anterior solicitud de Bush de 108,000 millones de dólares para financiar las guerras languidece en el Congreso, controlado por la oposición demócrata, que se opone al involucramiento estadounidense en Irak.
El pedido incluye 45,100 millones de dólares para operaciones militares en Irak y Afganistán, 3.700 millones para aumentar y entrenar las fuerzas de seguridad afganas y 2,000 millones para reforzar las iraquíes.
También aspira a destinar 3,000 millones de dólares a actividades secretas, 2,200 millones a enfrentar el aumento del precio de la gasolina, 3,000 millones a mejoras tecnológicas para defenderse de artefactos explosivos artesanales y 2,600 millones para transporte y mantenimiento de vehículos equipados contra esas armas.
Por otro lado, Bush dijo que la economía de Estados Unidos atraviesa por un periodo de debilidad, pero está a punto de “recuperarse”.
Bush se ha visto obligado por la presión política en los últimos días a lanzar varios llamamientos de tranquilidad sobre la marcha de la economía, ante la debilidad de los indicadores.
En su discurso en San Luis, el jefe de la Casa Blanca reconoció que la economía atraviesa por un momento de crecimiento lento y “no es lo suficientemente bueno para el país”, pero aseguró que las medidas que ha tomado su Gobierno surtirán efecto pronto.
Entre las medidas que ha tomado su Gobierno se encuentra la entrega de sumas de dinero -600 dólares por adulto y 300 por hijo dependiente- a cerca de 130 millones de contribuyentes, con la idea de que destinen esos fondos al consumo y estimulen la demanda.
El Departamento del Tesoro empezó esta semana a entregar esas cantidades -por un total que supera los 150.000 millones de dólares- y el Gobierno calcula que su efecto empezará a notarse durante el tercer trimestre.




