Gratitud de las víctimas de Joseph Fritzl
La familia del austríaco acusado de apresar y violar a su hija en un sótano durante 24 años ha emitido su primer mensaje público.
La hija de Josef Fritzl, Elisabeth, cinco de sus hijos y su madre Rosemarie. escribieron a mano mensajes sobre un afiche en agradecimiento por su apoyo.
La policía dice que Fritzl, de 73 años, apresó y violó a su hija Elisabeth en un sótano en Amstetten en Baja Austria.
“Fuera de control”
Él dice que fue motivado por una adicción que “se salió fuera de control”.
Josef Fritzl engendró siete hijos con su hija - uno de los cuales murió muy joven, tres permanecieron encerrados en el sótano, y otros tres fueron sacados a vivir con Fritzl como hijos adoptivos.
El afiche con dibujos ilustra los contornos de las manos de los miembros de la familia con mensajes personales escritos dentro de ellas.
La familia agradeció la compasión del público.
El afiche se colgó en la vitrina de un almacén en la localidad de Amstetten.
El mensaje principal lee: “Nosotros, toda la familia, queremos aprovechar esta ocasión para agradecer a todos ustedes por sus compasión con nuestro destino. Su compasión realmente nos ha ayudado a sobrellevar este difícil momento y nos demuestra que también hay personas buenas y honradas”.
“Esperamos que llegue el día en que podamos llevar una vida normal otra vez”.
En un mensaje, el hijo de 18 años de Elisabeth, que nunca vio la luz del día antes de su liberación en abril, escribe cómo disfruta por primera vez en su vida del sol, el aire fresco y la naturaleza.
Fritzl dijo haber sido guiado por una adicción incontrolable.
El diario austríaco Kurier informa que la gente de Amstetten ha estado leyendo el afiche con lágrimas en los ojos.
Los supuestos crímenes de Fritzl surgieron cuando la hija mayor de Elisabeth, de 19 años, enfermó gravemente.
Se le permitió la salida del sótano y fue ingresada a un hospital en Amstetten - donde permanece en un estado de coma inducido.
Elisabeth y los otros cinco hijos están bajo cuidado de las autoridades austríacas, quienes protegen sus identidades en una clínica psiquiátrica.
Fuente: BBCMundo




