La justicia prolonga un mes más la prisión provisional del ‘carcelero’ austriaco
MADRID.- Josef Fritzl, el austriaco de 73 años acusado de secuestrar y violar durante 24 años a su hija Elisabeth, permanecerá un mes más en prisión provisional.
Así lo ha decidido el Tribunal Regional del Estado federado de Baja Austria ante el que el electricista jubilado ha comparecido hoy viernes. También se le han notificado los cargos que se le imputan: privación de libertad, violación e incesto y omisión de socorro por el hijo que falleció y cuyo cuerpo quemó en el horno.
La vista, que ha sido a puerta cerrada y ha durado apenas 15 minutos, se ha celebrado en una sala de la prisión de St. Poelten, donde ha permanecido Fritzl desde que fue detenido. Fritzl, que ha comparecido con su abogado, Rudolf Mayer, ha rechazado su derecho a recurrir la prolongación de la libertad provisional.
El portavoz de la Fiscalía, Gerhard Sedlacek, ha agredado que la fecha del próximo interrogatorio de Fritzl por la fiscal Christiane Burkheiser “no será anunciada”.
El periodo inicial de la prisión preventiva, decretada dos días después de su detención, fue inicialmente de 14 días, y será revisado nuevamente dentro de un mes, dijo Mayer.
Los abogados de la acusación habían pedido al juez que el ‘monstruo’ de Amstetten, como ya se le ha bautizado, permaneciese bajo custodia mientras la policía continúa con la investigación. El próximo lunes expiraba el plazo de la prisión provisional de 14 días.
Confesión del ‘monstruo’ de Amstetten
La policía ya ha dicho que Fritzl ha confesado haber retenido a su hija en el sótano de su vivienda, haberla forzado sexualmente y haber tenido con ella siete hijos.
El abogado de Fritzl, Rudolf Mayer, que ha anunciado que va a basar la defensa en el trastorno psicológico de su cliente, ha dicho que va a solicitar informes psiquiátricos para evaluar si su cliente está capacitado para enfrentarse a un tribunal.
Mayer ha señalado que la declaración de Fritzl que dio a la revista ‘Austrian News’ es una evidencia de que su cliente no puede ser considerado responsable de sus acciones.
En la declaración, Fritzl aseguraba que los abusos a su hija, que cuando la secuestró tenía 18 años, eran una “adicción”: “Mi deseo de tener relaciones sexuales con Elisabeth se hizo más y más fuerte”.
Elisabeth, de 42 años, ha pasado más de la mitad de su vida en una cárcel sin ventanas, en el sótano del hogar de los Fritzl. Durante años, el ‘carcelero’ vivió una doble vida, con sus dos familias: una pública (con su mujer Rosemarie, con la que tenía otros seis hijos, y tres de los niños de Elisabeth, que fueron acogiendo) y otra bajo tierra, con Elisabeth y los tres hijos-nietos que seguían encerrados.
Pese a todo, Fritz ha llegado a declarar que no es un ‘monstruo’. Según dijo: ‘Podría haberlos matado a todos y nunca se habría sabido’.
Fuente: elmundo.es




