El tabaco, la obesidad y los ruidos fuertes te pueden dejar sordo.

Un estudio reveló que el tabaco, la obesidad y los ruidos fuertes en el ambiente de trabajo pueden provocar sordera.
“La pérdida de audición es proporcional a la cantidad de cigarrillos que se fuman y al índice de masa corporal (IMC)”, explicó el doctor Erik Fransen, uno de los autores del estudio.
El mismo fue realizado entre 4.000 hombres y mujeres de 53 a 67 años, a quienes se les realizaron estudios de audición. Posteriormente, se les consultó sobre sus estilos de vida.
Un análisis de los datos aportados reveló que los fumadores y los obesos son quienes están mayormente comprometidos. Sin embargo, se hizo hincapié en quienes trabajan en lugares con un alto grado de ruido.
Según el diario El Territorio, una vez que el daño se produce en el oído, no hay vuelta atrás. No existe la posibilidad de recuperación.
“Comienza a empeorar una vez que se empezó a fumar regularmente durante más de un año”, explicó el especialista.
Tanto el tabaquismo como la obesidad interrumpen el flujo sanguíneo del organismo. La falta resultante de oxígeno, junto con la imposibilidad de retirar los desechos tóxicos del oído, pueden ser dañinos.
Fuente: Infobae




