Piden a Bush que interceda por mexicanos

La organización internacional de derechos humanos Human Rights Watch (HRW) le pidió al presidente de Estados Unidos, George Bush, que inste a las autoridades del estado de Texas a que cumpla una orden de la Corte Internacional de Justicia para que se suspenda la ejecución de cinco ciudadanos mexicanos.
La Corte Internacional de Justicia es el máximo tribunal de la Organización de Naciones Unidas y sus decisiones tienen fuerza de ley en los países que han suscrito los tratados internacionales respectivos, pero el estado de Texas afirma que las leyes internacionales no tienen jurisdicción en su territorio.
El presidente Bush ya había solicitado en 2005 que se retrasaran las ejecuciones para que se revisaran supuestas irregularidades en los procesos judiciales contra estos mexicanos, como el hecho de que supuestamente no se les permitió ponerse en contacto con el consulado de su país en el momento de su detención.
“Si estos cinco mexicanos fueran ejecutados sin tener acceso a una revisión de sus casos, se estaría incumpliendo con el derecho internacional”, le dijo a BBC Mundo Tamara Taraciuk, abogada de HRW.
Explica que “una exhortación del presidente Bush al estado de Texas para que cumpla con esta decisión es un mecanismo para asegurarse de que esto no ocurra”.
Es decir, la intervención del presidente podría evitar que Texas violara las leyes internacionales. Pero la Corte Suprema de Justicia de Estados Unidos ya había determinado en 2005 que el mandatario se extralimitó en sus funciones al hacerle sugerencias al Poder Judicial.
El caso de José Medellín
Si estos cinco mexicanos fueran ejecutados sin tener acceso a una revisión de sus casos, se estaría incumpliendo con el derecho internacional.
Tamara Taraciuk, Human Rights Watch
La primera de las ejecuciones está prevista para el 5 de agosto. Por eso tanto el tribunal internacional como la organización de derechos humanos quieren que la decisión de suspender esas condenas se produzca lo más rápido posible.
El primer ejecutado sería José Medellín, condenado a muerte por la violación y el asesinato de dos adolescentes en 1994, cuando era miembro de una pandilla en Houston, Texas.
Medellín fue condenado a muerte, pero muchos años después reclamó que para el momento de su detención no se le permitió contactar al consulado de México, donde podían haberle dado asesoría legal.
México llevó el caso de Medellín ante la Corte Internacional. Ese tribunal falló que si no tuvo acceso a su consulado, el proceso del mexicano no estuvo ajustado a derecho.
Las autoridades mexicanas aseguran que hay otros 50 de sus ciudadanos en la misma situación que Medellín: sentenciados a muerte sin habérseles permitido contactar a su consulado.
El fallo “Avena”
José Medellín
La ejecución de José Medellín está prevista para el 5 de agosto.
En 2004 -en el llamado “Fallo Avena”- la CIJ, con sede en La Haya, Holanda, dictaminó que EE.UU. violó la Convención de Viena de 1963 al no advertirles a los detenidos extranjeros sobre su derecho a comunicarse con funcionarios consulares, y pidió que se revisaran los casos.
Posteriormente, México dijo que EE.UU. desoyó el dictamen de la CIJ y que iba a proceder con las ejecuciones, por lo que pidió, una vez más, la intervención del tribunal internacional.
Además de Medellín, otras cuatro personas podrían ser ejecutadas en el mismo estado en los próximos meses.
La orden que emitió la CIJ la semana pasada establece que las ejecuciones deberían suspenderse temporalmente mientras se revisa el alcance y las obligaciones de Estados Unidos tras el dictamen de 2004.
La abogada de HRW advierte que las decisiones de este tribunal son obligatorias, “pero eso es diferente a poder hacerlas cumplir”, le dijo a BBC Mundo.
La forma de hacer cumplir ese dictamen, para que uno orden de un tribunal internacional tenga aplicación estatal, estaría contenida en un proyecto de ley que se discute en la Cámara Baja del Congreso de Estados Unidos , pero que todavía no ha sido aprobado.
Fuente: BBCMundo




