Chávez y Uribe escenifican la paz y anuncian el inicio ‘de una nueva etapa’

“Comenzó y terminó bien. Termina con un gran optimismo” fue la evaluación que hizo el presidente venezolano Hugo Chávez, al final de su primera reunión con el colombiano Álvaro Uribe, tras la crisis binacional iniciada en noviembre de 2007.
“Un buen ejercicio” lo calificó por su parte, el presidente Álvaro Uribe y agregó: “ni que lo hubiera planeado la mejor escuela de administración y liderazgo del mundo”, en conferencia de prensa conjunta que ofrecieron en el Centro de Refinación de Paraguaná, 500 kilómetros al oeste de Caracas.
Durante la rueda de prensa que duró menos de una hora y en la que se hicieron sólo tres preguntas, ambos presidentes coincidieron en que la reunión marcaba el fin de las tensiones bilaterales.
“A partir de hoy comienza una nueva etapa. Hemos decidido retomar el camino que vinimos construyendo desde que usted llegó a la presidencia de Colombia (…) vamos a recuperar tiempo perdido para enfrentar problemas que nos son comunes”, afirmó Chávez.
La cumbre empezó cerca del mediodía y se extendió por unas seis horas. En ese tiempo Chávez y Uribe sostuvieron una reunión privada por cerca de dos horas, durante la cual “voltearon completamente la página”, según aseguró Chávez.
Esa reunión privada se realizó sin la presencia de ministros, ni periodistas y ni siquiera el personal de seguridad de los mandatarios.
“Nada ha sido difícil porque donde no hay odio (…) y donde prevalece la hermandad las dificultades se superan con menos dificultad”, expresó Uribe.
Faltó una llamada
Aunque los presidentes lucieron menos relajados y físicamente menos cercanos que en encuentros anteriores -no hubo abrazo de despedida, destacan algunos testigos del encuentro- insistieron en destacar la “hermandad binacional” e incluso intercambiaron algunas bromas.
“El presidente Chávez me hizo el reclamo de no haberlo llamado para la suspensión de la mediación y yo se lo acepté”, dijo Uribe refiréndose al episodio que marcó el inicio de la crisis binacional en noviembre pasado.
Al preguntársele sobre la posibilidad de su regreso a la mediación, Chávez descartó que pudiera producirse en el corto plazo, pero insistió en que está dispuesto a colaborar con el gobierno colombiano en caso de que le solicite ayuda.
Uribe no quiso referirse al comunicado de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) en el que la guerrilla asegura que la liberación de Ingrid Betancourt y otros 14 rehenes fue una “traición” por parte de los rebeldes que la custodiaban.
Aseguró en cambio que habló con el presidente Chávez sobre la liberación de Betancourt y que “lo hemos celebrado de corazón, como lo celebran todos los ciudadanos del mundo”.
Además Uribe pidió a las FARC liberar a los rehenes y encaminarse a un proceso de paz, que aceptó que podría ser verificado por una comisión internacional.
Mejorar con Ecuador
Acerca de las dificultades que persisten en la relación con Ecuador desde que en marzo el ejército colombiano atacó un campamento guerrillero dándole muerte al segundo de las FARC, Raúl Reyes, Uribe dijo estar “en la disposición de buscar un camino” para normalizar las relaciones.
“Deseamos que lo más rápido que se pueda se contruyan las relaciones con Ecuador”, expresó Uribe quien acusó a la guerrilla de haber “deshecho la paz en nuestros gobiernos”.
Sobre la posibilidad de que el gobierno venezolano sirva de mediador entre Quito y Bogotá Chávez broméo diciendo que “a veces uno se mete a mediador y muere crucificado (…) Pero no importa lo hacemos porque queremos la paz”.
Sin embargo, aseguró que el próximo martes, cuando visite Ecuador, hablará del asunto con Correa, aunque no quiso especificar qué le diría o recomendaría.
“Estoy seguro que el presidente Correa también estará dispuesto en su momento a hacer como nosotros hemos hecho aquí hoy a reestablecer las relaciones directas”.
“No se dijo mucho”
Los presidentes anunciaron que dentro de dos meses empezaran las reuniones a nivel de ministros, pero que se centrarán inmediatamente en solucionar problemas comerciales y energéticos urgentes.
“Yo diría que no se dijo mucho pero pudo haber mucho”, dijo a a BBC Mundo, el ex vicecanciller venezolano Adolfo Taylhardat, refiriéndose a que el centro de lo tratado pudo haber estado en esa reunión privada entre Chávez y Uribe.
“Se hablaron muchas generalidades. Se ve que públicamente no se quisieron tratar los temas políticos. No se habló de proyectos concretos”, consideró Tayñhardat, para quien lo importante es el compromiso que habría adquirido Chávez para un mejor manejo de las relaciones con el gobierno colombiano.
Taylhardat afirmó que “las relaciones entre los países no se pueden guiar por los sentimientos personales de los mandatarios” como considera que ha sucedido en en el caso colombo venezolano y por eso ve posible una eventual recaída.
“Las relaciones entre Chávez y Uribe han sido como una montaña rusa. Ha habido momentos de gran cordialidad, como podría se este, pero inmediatamente caen en el vacío y terminan en diatribas innecesarias”.
Por eso, pese a la “pasada de página” Taylhardat teme que en la dinámica bilateral quedén latentes las duras cosas que se dijeron ambos presidentes en fecha no tan lejana.
EE.UU. no opina
EEUU es considerado por muchos analistas como “el tercero” en la relación entre Colombia y Venezuela. El primer país es su principal socio regional y el segundo su mayor problema.
Pese a que durante la rueda de prensa del final de la cumbre el presidente Chávez hizo algunas breves referncias críticas al gobierno de EE.UU., desde Washington el Departamento de Estado descartó dar una opinión sobre el encuentro.
El portavoz del Departamento de Estado, Sean McCormack, dijo que “verdaderamente es un asunto que atañe a los dos vecinos… la decisión de reunirse para discutir asuntos (…)Es asunto de los dos líderes y sus gobiernos”.
McCormack descartó que su gobierno hay recibido, o vaya a recibir, una invitación para que altos funcionarios de su gobierno viajen a Venezuela, pese a que el presidente Chávez afirmó el fin de semana que “añora” los días en que tenía contactos más normales con Washington .
Fuente: BBCMundo




